La prueba del conocimiento y la voluntad

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La prueba del conocimiento y la voluntad

M. Fethullah Gülen · Sermón · 28 de febrero de 1975 · Tercer sermón de la serie «Pruebas del Tawhid»

En la lección anterior se dijo que la materia no es eterna sin principio y que, por tanto, el Eterno y Permanente es Allah. En esta lección Hocaefendi da un paso más: cada obra del universo requiere un conocimiento y una voluntad. La mezquita, el accidente de coche, la imprenta, el ejército de cuarenta mil hombres, los cuarenta mil átomos de una proteína, el ciego sentado en su choza y la distancia entre nosotros y el sol... Todo hace surgir la misma pregunta: ¿puede ocurrir esto por azar?

Este artículo sigue el video de arriba sección por sección. La exposición es como en el sermón; los cuadros, los paralelos en la Risale-i Nur y las notas de fuentes están en cajas desplegables. En el video, las franjas doradas de la parte inferior de la pantalla señalan los pasajes correspondientes de la Risale-i Nur, y las franjas azules, el valor actual de las cifras dadas en 1975.

I — El versículo del sermón

«Adorad a vuestro Señor»

El sermón se abre con la basmala y los versículos 21-22 de la sura Al-Baqara. Según la traducción de Suat Yıldırım: «¡Oh gente! Adorad a vuestro Señor, que os creó a vosotros y a quienes os precedieron. Así podréis esperar protegeros de todo daño. A ese Señor que os hizo la tierra un lecho y el cielo una bóveda; hizo caer lluvia y con ella os dio diversos frutos como sustento. Así pues, conociendo la verdad, ¡no atribuyáis iguales a vuestro Señor!» (Sura Al-Baqara 2:21-22)

Hocaefendi hace de la mención de la tierra como «lecho» y como «mesa» la clave de la lección: Allah ha extendido ante nosotros el universo como un libro para que reflexionemos; incluso probar Sus dones, cuando se hace por Allah, es adoración.

📖 Las dos alas del versículo
La orden de adorarAdorad a vuestro Señor, que os creó a vosotros y a quienes os precedieron.
El lecho y la bóvedaÉl es quien hizo de la tierra un lecho y del cielo un edificio, quien hace bajar agua del cielo y hace brotar el sustento. Así pues, no Le atribuyáis iguales.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · El versículo del sermón

Bediüzzaman también comentó este versículo: «فِرَاشًا: ha extendido la tierra para que sea un banquete, es decir, una mesa servida» y «El agradecimiento no es sino adoración» (İşârâtü'l-İ'câz (Signos de la inimitabilidad), comentario de Al-Baqara 2:21-22). Las frases del predicador «que nos lo pone delante como una mesa con Sus dones» y «si lo prueba y da gracias, pasa a contar como adoración» hablan el lenguaje de ese mismo comentario.

II — El universo es un libro

Quien no lee se queda atrás

«Allah nos ha presentado el universo como un libro para que reflexionemos sobre él.» Puesto que Allah no escribiría un libro que no se medite ni se estudie, quienes no leen ese libro, quienes no alcanzan a comprender la sabiduría de su creación, están atrasados, son retrógrados.

La medida de Hocaefendi es clara: pasear por la calle, oler una flor, probar una fruta, en manos de quien lo prueba y da gracias a su Creador, pasa a contar como adoración. Quien aprende la lección aprueba el curso; gana valor ante Allah.

📖 ¿Cómo se lee el libro del universo?
Como un jardínAllah ha extendido el universo ante nuestros ojos como un jardín; acaricia nuestras miradas con sus mil colores y matices.
Como una mesaNos ha puesto delante los dones para que los probemos, se nos abra el apetito y despierte nuestro deseo por los dones del más allá.
Como un libroNos ha sido presentado para que reflexionemos; quien no lo lee, quien no capta su sabiduría, se queda atrás.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · El universo es un libro

El «libro del universo» es la comparación fundamental de la Risale-i Nur: los seres son, cada uno, «una carta de al-Samad», y el universo es «un gran libro» cuyo fin es la reflexión (expresiones que aparecen en Sözler (Las Palabras), Trigésima Palabra y Vigesimoquinta Palabra). El predicador emplea este lenguaje con sus propias frases.

III — Eternidad sin principio, existencia, permanencia

La materia no es eterna

Hocaefendi recuerda la lección anterior: Allah existe (existencia), no tiene principio (eternidad sin principio), y lo que no tiene principio tampoco tiene fin (permanencia). El incrédulo atribuye la eternidad a la materia y a la energía; el creyente atribuye a Allah la eternidad sin principio y sin fin. «Se la atribuyamos o no, Allah es eterno sin principio.» Las pruebas sirven para limpiar el polvo posado sobre la capacidad de conocer a Allah que hay en nuestro corazón.

Muestra por tres vías que la materia no es eterna: la ley de la termodinámica dice que los soles pierden calor; algún día se apagarán. Y lo que ha de apagarse también tiene un comienzo. «Mā thabata qidamuhu imtana'a 'adamuhu»: es imposible que deje de existir aquello cuya eternidad sin principio está establecida. Por tanto, el Eterno no es la materia, sino Allah; la materia se sostiene por el sustento (qayyūmiyya) de Allah. La eternidad sin principio no es el inicio de un tiempo largo; es tiempo infinito.

📖 Tres atributos
ExistenciaAllah existe.
Eternidad sin principioNo tiene principio; es eterno sin principio.
PermanenciaLo que no tiene principio tampoco tiene fin; es eterno sin fin.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · Eternidad sin principio, existencia, permanencia

«Lo que es eterno sin principio es, sin duda, eterno sin fin. Lo que es eterno es, sin duda, permanente» (Mektubat (Las Cartas), Vigésima Carta, Octava Frase): es la versión turca de la regla «Mā thabata qidamuhu imtana'a 'adamuhu» que cita el predicador. Que la eternidad sin principio no es «un extremo de la cadena del pasado» se trata en la Vigesimosexta Palabra; la atribución de eternidad a la materia y el sustento divino (qayyūmiyya), en el apartado del Nombre al-Qayyum del Trigésimo Destello. En ese mismo lugar el predicador rechaza el panteísmo: «La materia no es la apariencia externa de Allah; eso también es otro shirk». Su paralelo en la Risale es «No “heme ost”, sino “heme ezost”» («no “todo es Él”, sino “todo es de Él”») (Mektubat (Las Cartas), Decimoctava Carta).

📖 1975 → hoy · Eternidad sin principio, existencia, permanencia

En 1975 el predicador explica con la ley de la termodinámica que los soles se apagarán algún día. La cosmología actual sitúa la edad del universo en unos 13.800 millones de años; es decir, el universo tiene un comienzo. La esencia de la prueba (la materia no es eterna) sigue siendo válida con el conocimiento actual.

IV — La lección de hoy: voluntad y conocimiento

Todo Lo glorifica

La lección de hoy trata del atributo de la voluntad de Allah; en grado secundario, la acompaña el atributo del conocimiento. Hocaefendi recuerda el versículo 35 de la sura An-Nur, leído en las semanas anteriores (traducción de Suat Yıldırım: «Allah es la luz de los cielos y de la tierra...»), y pregunta: a la luz del atributo de la voluntad, ¿cómo miraremos la existencia divina?

La respuesta la da la sura Al-Isra (traducción de Suat Yıldırım): «No hay nada que no Lo glorifique con alabanza. Pero vosotros no comprendéis bien esa glorificación y santificación suya» (Al-Isra 17:44). ¿Qué significa glorificar? Cada cosa, en su propio lenguaje, dice que no hay en el universo más creador que Allah. Y la palabra «no comprendéis» se refiere a quienes huyen de pensar, a quienes huyen de razonar; quien entra en el asunto y penetra en él por la vía de la ciencia, lo comprende.

📖 Tres palabras
GlorificarDecir que no hay más creador que Allah, que no tiene igual ni socio.
«No lo entenderéis»Se dice de quienes viven sin pensar, sin saber; quien mira con ciencia, entiende.
Voluntad y conocimientoTodo ha ocurrido por la voluntad de Allah; la voluntad requiere conocimiento.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · La lección de hoy: voluntad y conocimiento

Al-Isra 17:44 aparece en la Risale-i Nur con el mismo propósito: «Cada cosa, en su propio lenguaje, recuerda a su Creador» (Sözler (Las Palabras), Trigesimotercera Palabra, Decimotercera Ventana). El Poema de las Estrellas (Yıldızname) de Mektubat (Las Cartas) dice lo mismo: «Nuestro sello es uno, nuestra rúbrica es una; glorificamos a nuestro Señor»; y el predicador habla también, en el minuto 21:37, del «sello y la rúbrica».

V — La reflexión, como la salawat

Una comparación

Hocaefendi propone a quien escucha una comparación: «Si os dijera que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) declara en un noble hadiz: “Si el viernes recitáis diez veces la salawat, los ángeles recitarán por vosotros mil salawat”. Esto es abriros una puerta de recompensa, dirigir vuestras miradas hacia el Noble Mensajero, espolearos en el camino de la complacencia de Allah. Pero si os dijera lo mismo de otra manera, deberíais inclinaros sobre ese asunto con la misma convicción. Si dijera: si meditáis un signo de Allah en el universo, si de ese signo tomáis un haz de significado y lo guardáis en el corazón como la abeja, Allah os anotará mil buenas obras por esa reflexión...»

Segundo punto: los conocimientos que obtendremos, haz a haz, del universo creado por Allah se mantuvieron durante largos siglos lejos de la mezquita y de la comunidad, como si fueran ajenos al espíritu de la religión. «Esto hay que atribuirlo a nuestra falta de sabiduría.» Según Hocaefendi, «las ciencias y las artes, el saber positivo, lo traerás a la mezquita». Y continúa así: «Realizarás el matrimonio del corazón y la cabeza. Desde el día en que el corazón repudió a la cabeza con triple divorcio, desde el día en que el corazón se separó de la cabeza, los creyentes se arrastran boca abajo. Que el creyente vuelva a erguirse y ponerse en pie depende de este matrimonio de corazón y cabeza. Cuando corazón y cabeza se casen, de ahí nacerá el conocimiento divino y los creyentes volverán a sonreír.»

📖 Corazón y cabeza
CorazónFe, conocimiento de Allah, amor.
CabezaLas facultades de la ciencia; el saber obtenido del universo.
MatrimonioCuando ambos se casan nace el conocimiento divino; de ello depende que el creyente vuelva a erguirse y ponerse en pie.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · La reflexión, como la salawat

El matrimonio de corazón y cabeza es una frase de Bediüzzaman en Münâzarât (Los Debates): «El resplandor de la conciencia son las ciencias religiosas. La luz de la razón son las ciencias de la civilización. De la fusión de ambas se manifiesta la verdad.» Nota sobre las fuentes: el hadiz de la salawat que transmite el predicador no se ha encontrado con esta formulación (diez el viernes → mil de los ángeles) en las colecciones de hadices. Las narraciones más cercanas: Muslim (Salat 408), «A quien me dirige una salawat, Allah le dirige diez»; al-Tabarani (al-Ayluni, Kashf al-Jafa' 1/189), «Dirigidme muchas salawat el viernes... a quien me dirige una salawat, Yo y Mis ángeles le dirigimos diez»; Ahmad ibn Hanbal, «Allah y Sus ángeles le dirigen setenta». El predicador ha unido estas narraciones en una comparación al alcance de la gente; en lo esencial coincide con ellas.

VI — Tres posibilidades para el universo

El azar: aquí ocurre, aquí no ocurre

Vemos la existencia del universo con los ojos, con el telescopio, con el microscopio. O bien lo ha creado Allah, o bien los átomos han juntado cabezas y se han puesto de acuerdo, o bien ha surgido por casualidad. Hocaefendi deja a un lado la segunda opción llamándola «falacia» y analiza la tercera: a veces vemos posible el azar; pero hay situaciones en que verlo posible equivale a cargarle de golpe diez clases de atributos. El orden y la armonía muestran tanto la existencia como la voluntad.

«Os enumeraré algunos ejemplos de cuándo el azar es posible y cuándo es imposible.» Los ejemplos que siguen son la columna vertebral del sermón.

📖 Tres opciones
Allah lo creóLa creencia de los creyentes.
Los átomos se pusieron de acuerdoUna falacia; dar conciencia a átomos sin conciencia.
CasualidadAl analizarla, de debajo sale la voluntad.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · Tres posibilidades para el universo

La misma tríada son las vías del Tratado sobre la Naturaleza (Lem'alar (Los Destellos), Vigesimotercer Destello): frente a los imposibles «las causas lo crean», «se forma por sí mismo» y «la naturaleza lo exige», la única vía es la creación del Poderoso Majestuoso. La frase «nada se mueve por sí mismo» procede de Sözler (Las Palabras), Trigésima Palabra, Segundo Propósito, Primer Punto.

VII — La mezquita y los atriles apilados

Cuanto más suben los números, menos azar

Supongamos que entramos en la mezquita y vemos tres atriles puestos uno sobre otro: abajo el número uno, encima el dos y encima de este el tres. Junto a ellos, un niño impotente, con los brazos atados y los ojos ciegos. Si dos de nosotros nos enzarzáramos en una discusión: ¿puso este niño los atriles en orden, o fue la casualidad? A tres atriles se les puede dar una probabilidad. Pero a medida que los atriles aumentan, el azar disminuye en esa proporción: seis atriles, diez, cien... «Dicen que el azar es inversamente proporcional al aumento de los números en matemáticas. Los antiguos lo llamaban “makûsen mütenasip”.»

¿Y la propia mezquita? Si un viento trajera los mármoles, otro los pusiera uno sobre otro, otro juntara las piedras en la cúpula y otro vertiera la argamasa horasan y las uniera con abrazaderas de hierro... ¿Se haría una mezquita con casualidades encadenadas? Hocaefendi añade una nota: «Yo no llamo casualidad a ninguna de estas cosas. Ni a la presencia de un solo atril puesto aquí la llamo casualidad. Porque también ese lo ha puesto alguien con voluntad.»

📖 Número de atriles y parte del azar
3 atrilesPodéis dar una probabilidad.
6, 10 atrilesEl azar disminuye un poco más.
100 atrilesEl azar pierde todo derecho; en ese estado no pueden presentarse así.

VIII — El coche y el turbante

Cuantos más eslabones, menos derecho tiene el azar

Hocaefendi toma como ejemplo lo que le ha ocurrido ese día: «Tomé mi túnica con mi propia mano, me la llevé junto con mi turbante. Y anoche lo decidí: los metí en una bolsa de plástico. La puse a mi lado para traerla. Como el asunto se dejó al azar, a mitad del camino me di cuenta de que los había olvidado allí. Ese es el sentido y la razón de que hoy predique sin turbante.» Si mientras caminamos por la calle nos atropella por detrás un coche, también a esto se le puede llamar, con cierta probabilidad, casualidad. Pero que antes del atropello otro coche intente frenar, que los dos coches choquen, que justo en ese instante caiga de arriba un meteorito delante del coche, que un pasajero que no alcanzó el coche se quede atrás, que ese día el chófer haya insultado a alguien antes de subir al coche... A medida que aumentan los eslabones, el azar pierde su derecho; «hasta el más obstinado sostendrá que» esto no puede atribuirse al azar.

«Si un solo suceso se deja al azar, en una persona consciente, se producen tales fallos, tales brechas. Y si estos sucesos son varios y están encadenados, dar probabilidad al azar sería locura y crimen.»

📖 La cadena
1 eslabónUn coche os atropella por detrás: podéis llamarlo casualidad.
3 eslabonesEl choque, el meteorito, el pasajero que se queda atrás: el azar se aleja.
5 eslabonesSi se añade el estado del chófer ese día, no queda lugar para el azar.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · El coche y el turbante

En la Risale-i Nur el azar se rechaza con la misma medida: «En todo, por ínfimo que sea, se halla la manifestación de un propósito y una voluntad; el azar no existe en realidad» (Kastamonu Lâhikası (Apéndice de Kastamonu)). El ejemplo del coche tiene también su base clásica en Avicena (Ibn Sina): la gente no llama casualidad a lo que ocurre siempre o la mayoría de las veces.

IX — La imprenta y el cálculo de probabilidades

Medio millón de tipos, una casida

Pensemos en una imprenta: medio millón de tipos de hierro. Los cajistas toman los tipos y los componen; se imprimen libros. Supongamos ahora que entra un viento en esta imprenta y derriba los tipos. De los tipos derribados por el viento puede salir una palabra; es una probabilidad. ¿Diez palabras, diez frases? «Aún podría ser. No es un imposible evidente.» Pero: «Si viene un tercero y os dice: Este medio millón de tipos se volcó. Sin que se perdiera un solo tipo, todos formaron con palabras una casida medida. Una casida tal que, a su lado, las casidas de Labid y de Imru al-Qays, colgadas en el muro de la Kaaba, quedarían muy pálidas... cuando diga esto, vosotros diréis: Aunque a los anteriores les diera probabilidad por mi equidad, esto no lo acepto, pues aceptarlo sería aceptar toda falacia; y lo rechazaréis.»

Hocaefendi explica también el cálculo de probabilidades: hacer un edificio con diez cifras, colocando los números en orden, es por azar una probabilidad entre diez mil millones. Con veintidós piedras, una entre un billón de billones. El púlpito, el cojín, el turbante, la persona: cada uno requiere otra voluntad. «Atribuir todo esto al azar significa enfrentarse a las ciencias positivas.»

📖 Cuatro escalones
Una palabraPuede ocurrir con el viento; se le da probabilidad.
Diez frasesAún podría ser; no es un imposible evidente.
Una casidaNo se acepta; sería aceptar toda falacia.
22 piedrasUna probabilidad entre un billón de billones.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · La imprenta y el cálculo de probabilidades

El mismo ejemplo está en el Tratado sobre la Naturaleza: «en la imprenta hay tantos tipos de hierro como letras, y luego esas letras cobran existencia»; en el ejemplo de la farmacia se explica que los frascos «se volcaron con el golpe de un viento tormentoso» y que los medicamentos no pueden formarse por sí solos (Lem'alar (Los Destellos), Vigesimotercer Destello). En la Décima Palabra se dice también: que exista sin escritor un libro «en cada una de cuyas letras hay escrita una casida ordenada» es «sumamente imposible». La casida de Labid en el muro de la Kaaba se menciona en la Vigesimoquinta Palabra.

X — Célula, proteína, átomo

Cuarenta mil átomos en una proteína

«Hücre» (célula) significa en árabe habitación; es la parte más pequeña del ser humano. La estructura básica de la célula es la proteína; seis o siete elementos construyen nuestras pequeñas habitaciones y forman cadenas de proteínas. «Allah (exaltada sea Su gloria), de cadenas de proteínas, ensartadas como cuentas de un rosario, ha formado estas células.» La cifra que da Hocaefendi en 1975: en una sola pieza de proteína hay cuarenta mil átomos; los átomos son tan pequeños que diez millones de ellos puestos en fila apenas llegan a un milímetro.

Estos cuarenta mil átomos se juntarán, se pondrán de acuerdo, adoptarán tal disposición que se convertirán en una pequeña parte de tu cuerpo, en una pieza de proteína. La respuesta a la pregunta «¿Qué significa esto?» está en el ejemplo siguiente.

📖 De lo pequeño a lo grande
ÁtomoDiez millones en fila, un milímetro.
ProteínaCuarenta mil átomos; se ensartan como cuentas de rosario.
CélulaLa habitación del ser humano; se teje con cadenas de proteínas.
Ser humanoLa unión de esas habitaciones.
📖 1975 → hoy · Célula, proteína, átomo

La cifra del predicador, «cuarenta mil átomos en una proteína», procede de un artículo de 1958 (Frank Allen, The Evidence of God in an Expanding Universe). Según las mediciones actuales, una proteína media contiene entre 7.000 y 9.000 átomos; en las proteínas grandes hay decenas de miles. En un milímetro caben en fila entre 2 y 10 millones de átomos. La lección del ejemplo (que cuarenta mil piezas se pongan de acuerdo) sigue siendo válida con el conocimiento actual.

XI — Un ejército de cuarenta mil hombres

Si así es un ejército consciente, ¿qué decir de átomos sin conciencia?

Imaginad un ejército de cuarenta mil hombres; tiene un comandante que da una orden: cada uno vestirá el uniforme que me agrade, se armará así y ocupará su puesto en su escuadra, en su batallón. Pero las órdenes son algo confusas. Cuando los cuarenta mil se reúnan, lo veréis: uno lleva algo verde atado a la cabeza, otro algo rojo, vistoso y llamativo; uno se ha metido en la cintura el cuchillo del pan de casa, otro ha venido con un Máuser. Un ejército caótico, cosmopolita. ¿Por qué? Porque nadie sabe nada de nadie.

Si que personas conscientes formen un ejército de cuarenta mil hombres resulta tal enigma, ¿cómo aceptar que cuarenta mil átomos sin conciencia se junten y formen una pieza de proteína? «...es tan alejado de la razón, que quien no cree posible que el ejército se reúna perfectamente, no debe creer posible que cuarenta mil átomos se junten y formen tal proteína.»

📖 Dos columnas
40.000 soldadosConscientes; aun así, sin comandante no pueden reunirse.
40.000 átomosSin conciencia; y sin embargo forman una proteína.
ConclusiónQuien lo hace no es el átomo, sino quien le susurra al oído.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · Un ejército de cuarenta mil hombres

La comparación del soldado está en el Segundo Propósito de la Trigésima Palabra: «así como un soldado tiene una relación y, según ella, un deber en su pelotón, su compañía, su batallón, su regimiento y su división...», también el átomo conoce su deber en cada círculo. El desorden de un batallón sin jefe se describe en el Trigésimo Destello (el Nombre al-Fard) y en la Vigésima Carta; que los átomos son «como los soldados de un ejército obediente», en el Trigésimo Destello.

XII — La probabilidad de una proteína

Una entre diez elevado a ciento sesenta

«Desde este punto de vista, el famoso matemático suizo, es decir, el matemático Charles dice: Que una sola proteína, atención, en la forma que nosotros queremos, esta sola proteína, no la cadena, se forme, es decir, que esos cuarenta mil átomos sean una sopa, sean una comida en la célula, según el cálculo de probabilidades es con una probabilidad entre diez elevado a ciento sesenta... con una probabilidad entre tantas, puede ocurrir. Diez elevado a ciento sesenta, cifra ilegible. Convertid en ceros las arenas de la tierra, poned delante una cifra: quedaría pequeña junto a esta.» Lecomte du Noüy, por su parte, continúa: «El ser humano no consiste en una sola proteína. Montones de proteínas se juntan como cuentas de un rosario» y forman la célula. Para que se forme una cadena de proteínas, una probabilidad entre diez elevado a doscientos cuarenta y tres.

Según Hocaefendi, cuando decimos azar, casualidad, debemos entender el asunto así. El ser humano tampoco es una cadena de proteínas; si tomamos los demás elementos de la célula, su ARN, su ADN, su citoplasma, el asunto se complica del todo.

📖 Dos cifras
Una sola proteína1 / 10^160 (cálculo de Guye, según lo transmite el predicador).
Cadena de proteínas1 / 10^243 (Lecomte du Noüy, según lo transmite el predicador).
LecciónAtribuir esto al azar es contradecir las propias cifras de la ciencia.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · La probabilidad de una proteína

Estas cifras no aparecen en la Risale-i Nur; pero el juicio es el mismo: que los átomos se junten «por sí mismos» es «mil veces imposible», y habría que dar a cada átomo «tantas cualidades de perfección como las del Artífice del universo» (Sözler (Las Palabras), Trigésima Palabra, Segundo Propósito, Tercer Punto).

📖 1975 → hoy · La probabilidad de una proteína

El cálculo que transmite Hocaefendi es de Charles-Eugène Guye (1866-1942, físico de Ginebra); en el artículo de Frank Allen de 1958 se le menciona como «matemático suizo», y de allí proceden las cifras de 40.000 átomos y 10^160. La misma cita figura en el libro del propio Gülen (Yaratılış Gerçeği ve Evrim). La bioquímica actual no usa el modelo de ensamblaje aleatorio en un solo paso; las estimaciones para el plegamiento de una proteína funcional se calculan con otros métodos (p. ej., una entre 10^77). Con el modelo que sea, la probabilidad es inconcebiblemente pequeña; la esencia de la lección se mantiene. La cifra de 10^243 de Lecomte du Noüy, en Human Destiny (1947), se basa en el cálculo de Guye.

XIII — El átomo indica por dos aspectos

Un átomo, mil trabajos

«Los antiguos decían “zerre”; zerre en árabe significa átomo.» El átomo indica al Existente Necesario por dos aspectos. Primero: que el átomo, sin conciencia, cumpla con facilidad las pesadas tareas que se le encomiendan; que cuarenta mil se pongan de acuerdo y formen una pieza de proteína no es algo atribuible a la fuerza, al poder, al conocimiento, a la capacidad del átomo. Segundo: cada átomo está en relación con todos los sucesos del universo. Si un átomo del aire ha de reflejar una imagen de televisión, se entenderá con otros átomos; transportará la voz de la radio; irá con la tarea de entrar en una flor; será un elemento que transmite vuestra voz. Un átomo «hará cien trabajos a la vez».

Y sin embargo, en el átomo no concebimos ni fuerza, ni poder, ni conocimiento. «Dar al átomo estas tareas significa darle los atributos de Allah. Lā yashghaluhu sha'nun 'an sha'nin» (una cosa no Lo aparta de otra). Así, el átomo indica a Allah por dos aspectos y todo Lo glorifica; «pero vosotros, al no conocer estas cuestiones que he expuesto, no sabéis cómo glorifica el átomo a Allah».

📖 Dos aspectos
Primer aspectoEl átomo sin conciencia cumple tareas pesadas; esto no puede ser obra de su propia fuerza.
Segundo aspectoUn átomo en cien trabajos a la vez; esto muestra a alguien que todo lo sabe y todo lo quiere.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · El átomo indica por dos aspectos

Esta parte del sermón sigue de principio a fin el Segundo Propósito de la Trigésima Palabra de Sözler (Las Palabras). En el Segundo Punto: «En cada átomo hay dos testigos veraces de la existencia y la unidad del Existente Necesario. Sí, así como el átomo, pese a su impotencia e inercia, al cumplir conscientemente grandes tareas y levantar grandes cargas da testimonio categórico de la existencia del Existente Necesario, al moverse en concordancia con los órdenes generales... da testimonio de la unidad del Existente Necesario.» Que un átomo del aire realice a la vez las tareas del teléfono, el telégrafo y la radio se encuentra en la Sutileza de «Huwa» (Él), en el apéndice de la Decimotercera Palabra; «una cosa no impide otra», en la Vigésima Carta.

📖 1975 → hoy · El átomo indica por dos aspectos

El predicador vuelve a usar aquí cifras de 1975 como «diez millones de átomos, un milímetro» y «cuarenta mil átomos»; los valores actuales están en la nota de la sección X. La descripción de un átomo que cumple a la vez muchas tareas (el aire que transporta sonido, luz y olor) concuerda también con la física actual.

XIV — El ciego: la fábrica y la choza

«Hay alguien que emplea aquí a este ciego»

En el ejemplo expuesto antes, quizá pueda darse alguna probabilidad a que un ciego apile los atriles. Pero la cuestión en el universo es totalmente intrincada: «Cuando llegamos a las cuestiones generales del universo, sin atribuir a Allah ni un solo suceso, no hay posibilidad ni probabilidad de explicarlo.» Hocaefendi muestra a un hombre ciego y lisiado trabajando en las fábricas de Ford; luego dice que el átomo es más ciego y más lisiado que él: un montón de piedra, de tierra, de hierro. Pero el átomo realiza estas obras conscientes; por tanto, «hay alguien que susurra al oído del átomo, que le susurra con Su ley, con Su orden. Ese es Allah, exaltada sea Su gloria. Así, el átomo, con su movimiento como un derviche giróvago, recita lo que Allah le ha susurrado.»

Después, el ejemplo de la choza: «Un hombre ciego, torpe y lisiado está sentado en su pequeña choza. En esa choza se arroja un trozo de piedra, un trozo de hueso, un trozo de algodón. Luego veis que por el otro lado de la choza sale azúcar, salen joyas, salen percales, salen telas. ¿Os queda alguna duda de que estos trabajos no los hace este hombre? ... Quizá diréis que hay alguien que emplea aquí a este ciego.» Aquí Hocaefendi transmite a Bediüzzaman por su sentido: «Los muchos sucesos conscientes que ocurren sobre ti, esos sucesos que se producen con conciencia, como ellos mismos no son conscientes, muestran que detrás de ellos hay un ser consciente, y que estos son el arte de ese ser consciente.»

📖 La choza
Lo que entraPiedra, hueso, algodón.
Lo que saleAzúcar, joyas, percal, telas.
JuicioHay alguien que sabe esto, que lo quiere y que lo dispone todo: Ese es Allah.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · El ciego: la fábrica y la choza

El ejemplo de la choza es de Bediüzzaman: «Y así como hay un hombre ciego, impotente, que no puede levantarse de su sitio, sentado en una choza simple; y a esa choza se le da una piedra pequeña como un dirham, materias como hueso y algodón; y sin embargo de esa choza salen azúcar a quintales, paño a rollos, joyas a millares..., ¿no dirá quien tenga una pizca de razón: “Ese hombre es una palanca, o un humilde portero, de la fábrica de un ser sumamente prodigioso, que es la fuente de los prodigios”?» El trabajo del ciego en las fábricas de Europa y «los átomos que, como derviches giróvagos, invocan y se ponen a girar» están en el mismo lugar (Sözler (Las Palabras), Trigésima Palabra, Segundo Propósito, Primer Punto).

XV — Los mismos átomos, moldes distintos

La balanza

Por nuestra boca entran átomos: migas de pan, piedra, hierro, cobre, cal. Al llegar a las células adoptan la disposición que les corresponde y se convierten en cosas útiles. «El Todopoderoso hace todo en el universo con los mismos átomos»: con cuantos átomos hay, desde el hidrógeno hasta el uranio, se hace el universo; «y sin embargo, fijaos. La forma de cada cosa es distinta, su naturaleza es distinta, su constitución es distinta. Es decir, cada cosa pide un molde distinto.»

Hocaefendi recita la sura Ar-Rahman; según la traducción de Suat Yıldırım: «Él elevó el cielo con esta armonía y puso esta balanza para que vosotros también aprendáis y no os excedáis en la medida. Así pues, pesad con justicia, ¡no alteréis la balanza, el equilibrio!» (Ar-Rahman 55:7-9). En palabras del predicador: «Allah ha puesto una balanza al cielo y a la tierra. Os pasea, os lleva por el universo que ha establecido bajo esta balanza.» De ello depende también el cálculo fino de la proteína: lo que es útil en una medida es dañino en otra; del sodio y el cloro sale la sal, otra combinación puede ser veneno. «Frente a que Allah, que todo lo hace con balanza, lo haga con medida, jamás actuéis como indisciplinados, no actuéis sin orden.»

📖 La balanza
En el cieloLas órbitas, los soles, los sistemas marchan con medida.
En la célulaUn exceso o una falta de una milmillonésima envenena.
En el ser humanoNo os excedáis en la medida; pesad con justicia.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · Los mismos átomos, moldes distintos

El lugar del tema de la balanza en la Risale es la Segunda Sutileza del Trigésimo Destello (el Nombre al-Adl, el Justo): el énfasis de «cuatro veces la balanza» con Ar-Rahman 55:7; los «equilibrios finos y precisos» de la célula; la advertencia «¡Oh ser humano derrochador, sin moderación... oh ser humano sin balanza!». Que los mismos átomos entren en moldes distintos se explica en el Tratado sobre la Naturaleza con las expresiones «las semillas... su materia es una» y «origen y taller».

XVI — El equilibrio en la tierra

Corteza terrestre, sol, oxígeno, eje, luna

Hocaefendi los enumera uno tras otro: si la corteza del globo terrestre fuera unos pies más gruesa, habría absorbido el oxígeno y no habría vida. El sol está a veces a 149,5-150 millones y a veces a 135 millones de kilómetros; si la distancia disminuyera o aumentara un poco, no habría vida en la tierra; si se acercara veinte mil millas, arderíamos, y si se alejara otro tanto, nos congelaríamos. El veintiuno por ciento del aire es oxígeno; si fuera el cincuenta por ciento, cada chispa sería un incendio. El eje de la tierra tiene una inclinación de veintitrés grados y medio; si fuera vertical, las nubes se acumularían en los polos y solo llovería en el norte y en el sur.

Si la atmósfera fuera un poco menos profunda, los meteoritos chocarían contra la tierra como chocan contra la luna; si fuera un poco más densa, no llegarían los rayos útiles del sol. Allah, que mueve el sol por un cauce, mueve también la tierra; una pequeña desviación de la órbita lanzaría todo al espacio. Quien hace a la luna servir allí de calendario es Allah. Quien ha preparado la tierra como una mesa es Él; si la tierra girara como Mercurio, con una cara siempre hacia el sol, el otro lado ardería crepitando y este lado quizá se congelaría. «Quien hace girar el globo terrestre en su forma actual y lo convierte en una mesa de dones, quien cada primavera lo adorna con dones de toda clase y lo ofrece al provecho de las personas, es Allah; esto tampoco puede atribuirse a la casualidad.»

📖 Condiciones encadenadas
CortezaSi fuera un poco más gruesa, absorbería el oxígeno.
SolSi la distancia disminuyera, arderíamos; si aumentara, nos congelaríamos.
OxígenoEl veintiuno por ciento; con el cincuenta por ciento, incendio.
Eje, atmósfera, lunaInclinación, densidad y órbita; todo con medida.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · El equilibrio en la tierra

El equilibrio del sol y de los planetas, «si su velocidad se aumentara o disminuyera un poco, dispersaría a sus habitantes por el espacio», y el envenenamiento del aire están en el apartado del Nombre al-Adl del Trigésimo Destello. La expresión «hace a la luna servir de calendario» aparece literalmente en la Tercera Carta. Que la tierra es una «mesa de dones» adornada cada primavera está en la Décima Palabra, y la mesa dispuesta en honor del ser humano, en la Vigésima Palabra.

XVII — Dos lecciones, una conclusión

Si no fuera por la voluntad de Allah, nada de esto existiría

«Así como en la lección anterior, con la medida y el criterio de que la materia fue creada después, expusimos y explicamos la eternidad sin principio, la permanencia y la existencia de Allah, en esta lección explicamos el conocimiento de Allah, Su voluntad y, en un aspecto, de nuevo la existencia del Todopoderoso. Sí, si no fuera por la voluntad de Allah, nada de esto existiría. Esto lo dice la ciencia.» Todo lo que contradiga lo que dice la ciencia debe rechazarse.

Nos saldrán al paso personas especializadas en estas materias; no tengamos vacilación: «Son palabras que ellos dicen pero con las que no llegan a la conclusión. Nosotros, de lo que ellos dicen y nos explican, llegamos a la conclusión. Decimos: “Esto lo transmitís muy bien, pero no puede atribuirse a casualidades, a azares. Esto es por la gracia y la voluntad de Allah.”» El sermón se cierra con una súplica: que Allah reforme, oriente y guíe a las generaciones engañadas y equivocadas; que nos conceda comprensión a nosotros, y equidad y entendimiento a quienes las extravían. «La verdad es muy grande, inmensa. Allah se da a conocer con claridad, abiertamente. Nada hay oculto. Todo está oculto por la intensidad de Su manifestación; pero los ciegos no ven esto.»

📖 Los ejemplos del sermón
Mezquita y atrilesCuanto más suben los números, menos azar.
Coche y meteoritoCuantos más eslabones, menos derecho tiene el azar.
Imprenta y casidaUna casida de medio millón de tipos: imposible.
Ejército y proteínaSi cuarenta mil conscientes no pueden reunirse, ¿cómo van a ponerse de acuerdo cuarenta mil sin conciencia?
Átomo y chozaLa obra consciente de lo que no tiene conciencia muestra detrás un ser consciente.
Balanza y equilibrioCorteza, sol, oxígeno, eje, luna: todo con medida.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · Dos lecciones, una conclusión

«Oculto por la intensidad de Su manifestación» es una expresión de la Risale-i Nur: «Oh Tú, que Te ocultas por la intensidad de Tu manifestación...» (Şuâlar (Los Rayos), Tercer Rayo, La Súplica) y, en Muhâkemât (Los Razonamientos), «hay cosas que, por la intensidad de su manifestación, llegan a no verse, como el disco del sol». La frase del predicador «los ciegos no ven» es la continuación de ese mismo pasaje.

📖 1975 → hoy · Dos lecciones, una conclusión

Todas las cifras de 1975 del sermón se han dejado en el video tal como las dice el predicador, y los valores actuales se dan en la franja azul de la parte inferior de la pantalla. El criterio es este: la cifra se dijo con el conocimiento de su época y para que la gente pudiera imaginarlo; lo esencial es que el fondo de la cuestión no se altere.

XVIII — Cómo se hizo el video

Audio original, imágenes con código

El audio es la grabación original del sermón del 28 de febrero de 1975 (Çınar Media); no ha sido modificado. Las súplicas de apertura en árabe del comienzo de la grabación no se incluyeron en el video; el sermón empieza con la basmala y Al-Baqara 2:21-22. Las recitaciones en árabe aparecen en pantalla en caracteres árabes, y en los subtítulos, con la traducción de Suat Yıldırım.

Las imágenes son diapositivas animadas dibujadas con código mediante inteligencia artificial (Anthropic Claude): el átomo que gira, el sol y la tierra en una órbita elíptica, la piedra que entra en la choza y la joya que sale, el ejército de cuarenta mil hombres... Las franjas doradas de la parte inferior de la pantalla muestran, en el momento en que el predicador pronuncia la frase, su paralelo en la Risale-i Nur; las franjas azules dan el valor actual de las cifras de 1975. No son palabras del predicador, sino notas de fuentes. Los subtítulos están en siete idiomas.

📖 En el video
Franja doradaEl paralelo en la Risale-i Nur (Bediüzzaman Said Nursî); en 70 lugares.
Franja azul1975 → hoy: el valor actual de las cifras; en 13 lugares.
📖 Paralelo en la Risale-i Nur · Cómo se hizo el video

La comparación del sermón con la Risale-i Nur dio coincidencias en 102 lugares: 8 citas literales, 65 transmisiones del sentido y 29 ideas paralelas. Lugares principales: Sözler (Las Palabras), Trigésima Palabra (Segundo Propósito: el átomo, el ciego, la choza); Lem'alar (Los Destellos), Trigésimo Destello (el Nombre al-Adl: la balanza; el Nombre al-Qayyum); Vigesimotercer Destello (Tratado sobre la Naturaleza); İşârâtü'l-İ'câz (Al-Baqara 2:21-22); Münâzarât (corazón y cabeza); Şuâlar (Los Rayos), La Súplica (la intensidad de la manifestación).

Conceptos

📖 Conceptos que aparecen en el sermón

Eternidad sin principio (kıdem): No tener comienzo; ser eterno sin principio.

Permanencia (beka): No tener fin; ser eterno sin fin.

Sustento (kayyûmiyet): Que Allah mantenga todo en la existencia en cada instante.

Existente Necesario (Vâcibü'l-Vücud): Aquel cuya existencia es necesaria; Allah.

Átomo (zerre): En el lenguaje de los antiguos, el átomo; la parte más pequeña.

Aspecto (vech): Dirección, lado.

Balanza (mîzan): Medida, balanza, equilibrio (Ar-Rahman 55:7).

Inversamente proporcional (makûsen mütenasip): Que disminuye a medida que lo otro aumenta.

Imposible (muhal): Lo que no puede ocurrir.

Glorificación (tesbih): Declarar a Allah libre de toda imperfección; que cada cosa Lo mencione en su propio lenguaje.

Fuentes

📖 Fuentes del sermón

Grabación de audio: Çınar Media (YouTube)

Versículos: Al-Baqara 2:21-22 · An-Nur 24:35 · Al-Isra 17:44 · Ar-Rahman 55:7-13

Risale-i Nur: Sözler (Las Palabras): Trigésima Palabra, Vigesimoquinta Palabra, apéndice de la Decimotercera Palabra, Décima Palabra · Lem'alar (Los Destellos): Trigésimo Destello, Vigesimotercer Destello · Mektubat (Las Cartas): Tercera, Decimoctava y Vigésima Carta · İşârâtü'l-İ'câz (Signos de la inimitabilidad) · Münâzarât (Los Debates) · Şuâlar (Los Rayos): La Súplica · Muhâkemât (Los Razonamientos) · Kastamonu Lâhikası (Apéndice de Kastamonu)

Referencias científicas: Charles-Eugène Guye (citado por Frank Allen, The Evidence of God in an Expanding Universe, 1958) · Pierre Lecomte du Noüy, Human Destiny (1947) · M. F. Gülen, Yaratılış Gerçeği ve Evrim

Las imágenes fueron dibujadas con código con ayuda de la inteligencia artificial; el audio es la grabación original del sermón, no una voz generada por IA. Las súplicas de apertura en árabe del comienzo de la grabación no se incluyeron en el video; el significado de las recitaciones en árabe se ha tomado de la traducción turca de Suat Yıldırım. Las notas de la Risale-i Nur y de «1975 → hoy» no son palabras del predicador.
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